Los castigos de la santa inquisición

Entre las diferentes fases por las que ha pasado la historia del hombre, la santa inquisición se establece como un periodo oscuro en el que la persecución a quienes eran catalogados como herejes fue una situación constante y dominante. Es así como en el siglo IV luego de la consolidación del cristianismo, la iglesia y demás instituciones santas se dedicaron no solo a señalar a todo aquel que no siguiera los mandatos de las sagradas escrituras sino también a castigar y a torturar de manera casi que salvaje.

Hablar sobre los castigos de la santa inquisición, corresponde a revivir una etapa dolorosa y cruel de las memorias del mundo donde queda en evidencia no solo el afán por acabar con quienes se consideraban enemigos de la iglesia sino también la falta de humanidad que siempre acompañaron este tipo de actos.

Métodos de castigo durante la Santa Inquisición

  • Tortura de agua: obligar a una persona a beber cantidades desmesuradas de agua puede convertirse con toda facilidad en un gran suplicio, especialmente cuando se aprovecha esto para impedir la respiración y conducir al desespero.
  • El potro: en este aparato que simula una especie de cama, la persona es atada de pies y manos para posteriormente estirar sus extremidades al punto tal de que estas terminaban dislocadas.
  • La doncella de hierro: así se le llamaba a una especie de sarcófago con formas de mujer con la variación de tener en su interior una serie de estacas afiladas que se clavaban en la piel de la victima al encerrarse allí.

 

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